Archive for the ‘música’ Category

Cuál es tu problema?

noviembre 17, 2010

Eso. Cuál es tu problema? No estaba. Me tuve que ir. Tuve que dejar de escribir. El Mosquito dejó de batir sus alas. Y qué?

Nunca te pasó? Nunca te aplastaron contra una pared? Nunca te arrancaron las patas entre carcajadas e insultos? Nunca te ahogaron en una tasa de té caliente? Nunca te encerraron en un puño hasta dejarte sin aire, ahogándote con tu propia lengua? Nunca recibiste, en la indefensión absoluta, un certero golpe de periódico que deja todo cancelado, suspendido para dentro de mil vidas? Al Mosquito le pasó.

Desde ese lugar donde me quedé, casi como quien está mirando un vídeo, pude ver todo lo que pasó en estos meses. Sin atinar a moverme, vi juventudes en pie de guerra, políticos en campaña electoral, sindicatos en decadencia, economías respirando de mentira y familias sucumbiendo de verdad. Lo ví con los ojos vidriosos de un Mosquito mudo, disecado.

Sin embargo, una vez más, unos imberbes vinieron a fastidiarlo todo. Nada es más tranquilizador que un certificado de defunción. Y ahí tuvieron que venir, niñatos buenos para nada, a decir que no, que nada de finales. Que al contrario, que ahora viene lo bueno. Que es el tiempo de decir lo que otros no dicen. Que es momento de pensar, de hablar, atropellar, enloquecer,  arrollar, amedrentar y revolver a estos que permanentemente “dicen poco, porque saben poco!”. Tiempo de sacudir a los que, como el Mosquito, veían con ojos de lata como la mugre lo cubre todo.

Sabido es que a este alado, dar guerra le gusta más que a un político una cámara. Así que aquí estamos, gracias a Calle 13, al Residente, al Visitante, de nuevo listos para el vuelo.

Calle 13, estos tremendos puertorriqueños (ya hablaremos de ellos y su música), sacan disco nuevo, “Entren los que quieran”. Este primer corte de su disco, “Calma Pueblo” fue censurado en muchos países latinoamericanos. Así que ahí lo tienen. Querías sopa? Pues toma dos tazas.

Una cámara, una sábana y muchos calcetines

noviembre 8, 2009

creatividadHablando en plata, cuánto cuesta hacer algo creativo?  En otras épocas, la creatividad audiovisual, por su elevado coste económico, estaba únicamente en manos de grandes productoras. El tsunami tecnológico de la última década, entre otras cosas, ha traído una cierta “democratización” del acceso a la tecnología. Hoy, en España, casi cualquier persona puede, con un esfuerzo razonable, acceder a un ordenador, una cámara de fotos o una cámara de vídeo. La telefonía móvil ha logrado reunir en un mismo aparto prácticamente todas estas tecnologías que nombramos antes. Y teléfonos móviles sí que hay.

Esto nos lleva al siguiente dilema: si antes podíamos echarle la culpa al dinero y a lo caras que eran estas herramientas para no emprender algún tipo de creación (música, pintura, fotografía, vídeo, blog, arte digital, diseño gráfico, dj’, etc), ahora que esas tecnologías se han hecho mucho más accesibles que años atrás, a quién vamos a culpar?

Tenemos que pensarlo, chavales. Conversando entre mosquitos, hemos pensado que es fundamental encontrar con rapidez a alguien a quién echar la culpa de que no nos “interese” (no podamos) escribir, componer una canción, dibujar, bailar,  armar una fotonovela con amigos, montar un corto entre colegas, crear un blog con las cosas que pensamos o sentimos. No para ser una estrella ni para convertirnos en millonarios. Sencillamente para no morir. Morir de sequedad, de infertilidad, de esterilidad. Quien puede escribir una carta a un amigo o amiga, o a su amante, o a su concejal de turno, tiene la extraña sensación de sentirse vivo. Aquel que es capaz de hacer un dibujo (sí, como los de primaria) o marcarse un baile, tiene la capacidad de traducir en imagen o movimiento algo que le viene de dentro y esto, la abstracción, es el pasaporte a los infinitos mundos de la creación. ¿Tanto nos gusta este mundo, así como está, como para no querer salir de él y explorar lo que hay más allá de esta tumba de cemento? Curiosamente, traspasar el límite del ladrillo es viajar hacia adentro, allí está el mundo infinito, del que podríamos coger las cosas que volvieran a este mundo, el de fuera, más vivible, más humano.

Por eso, chatos, pensar rápido en algo o alguien a quién poder echar culpas. Porque por la pasta no es. No quiero sugerir ni señalar a nadie, pero a los profes los tenemos ahí, regalados. Colaría perfecto el argumento de que ellos no han sabido enseñarnos estas cosas, que no nos transmitieron el gusto por crear, ni motivación alguna y que por eso no nos hemos embarcado en los mares de la creación.

En el extraño caso de que alguien decida no buscar culpables y ponerse en marcha creativa, el Mosquito, como siempre les deja un regalo. El artista israelí Oren Lavie ha realizado un vídeo clip con la técnica del Stop Motion de una de sus últimas canciones “Her morning Elegance”.

El coste de este trabajo ha sido elevadísimo pero no en dinero sino en creatividad. Sus materiales: una cámara, una bonita canción, una cama, varias sábanas, muchísimos calcetines, una docena de almohadas, una bufanda roja, y lo que parece un sinfín de horas. A que tenéis todo esto en casa? Bueno, como un regalo no es suficiente, les dejamos otro: una respuesta en vídeo a ese trabajo de Lavie hecho por una mujer, madre de dos hijos, que comienza a hacer sus pinitos en la técnica del Stop Motion. Vamos, que podría ser tu madre.

Una pizarra no sirve para nada

agosto 20, 2009

Desde mi oído de mosquito suelo escucharte preguntar una y otra vez: para qué me sirve esto?
Para qué me sirven las invasiones napoleónicas, el flujo global de los vientos, las ecuaciones irracionales, los poemas de Quevedo, las bases nitrogenadas principales, el retrato de Inocencio X de Bacon?
Para qué me sirven?
Tal vez, te habrían servido para comprender que una pizarra no sirve para nada, si no es para esto. Ahí la tuviste siempre, en frente tuyo. Pizarra, tiza, borrador. Ahí va a seguir estando el próximo septiembre.