Archive for the ‘educación’ Category

Se puede matar, muchachos.

noviembre 20, 2010

Es sabido que en tiempos de crisis, aflora entre la gente un olfato casi animal que busca con minuciosidad dar con alguna ganga, algún chollo. Se buscan las ofertas de los supermercados, el compre uno y lleve dos, se comparan marcas hasta dar con la más conveniente y así se busca resolver el día a día manteniendo cubiertas las necesidades básicas de alimentación.

Ahora bien, en los últimos tiempos, la oferta de ocasión es un producto distinto que viene a solventar necesidades más primarias, más oscuras: la muerte.

Si bien contamos con numerosos ejemplos de esta corriente comercial, la aparición estelar en el mercado de ofertas la tuvimos hace unos meses cuando vimos cómo el ejército de Israel nos daba la pauta de que se puede matar tranquilamente a coste cero. Fue la gran ganga del mes de mayo pasado. Se puede abordar un barco humanitario, enfrentarse violentamente con equipamientos de la más moderna tecnología militar a activistas con palos o a lo sumo algún cuchillo, liquidarlos en un abrir y cerrar de ojos y no tener ninguna consecuencia.

Ahora vemos un nuevo capítulo de esta moda internacional. La policía de Marruecos entra por la fuerza en un campamento de protesta pacífica del pueblo Saharaui y ante la cara de nada de la comunidad internacional, se carga el campamento dejando atrás muertes, desapariciones y torturas. Y no pasa absolutamente nada.

Sin embargo, podríamos caer en un error y sacar conclusiones fatídicas para cualquier mortal, normal y corriente que un día le entren ganitas de matar tranquilamente a su vecino, a su profesor de filosofía o al amante de su novia. Aunque pudiera parecer lo contrario, el chollo de matar no está al alcance de todos.

Es por eso que el Mosquito, en su afán de educar a la juventud, acerca a su público este primer manual sobre “Cómo matar tranquilos y no comerse veinte años en el trullo”.

Extracto del capítulo IV “Instrucciones técnicas para ejecuciones extra-judiciales gratuitas”

  1. Construye un país
  2. Hazlo miembro de la ONU
  3. Apúntate a todos los organismos de derechos humanos que encuentres. No importa si los conoces o no, sino que aparezcas en todos, aunque sean los del barrio.
  4. Hazte amigo comercial de tus compis de la ONU. Algún gasoducto que tengas a mano, petróleo, armas, o algo que puedas intercambiarle a tus nuevos amigos. Candidatos especialmente fáciles son España, Francia o Estados Unidos.
  5. Procura que en tu país haya algún grupito de radicales peligrosos que puedas controlar pero que a su vez te sirvan como amenaza en momentos de negociación. Del estilo de “Si no me dejan ametrallar tranquilo, tal vez no pueda controlar al perro rabioso que tengo en casa”
  6. Señala un enemigo malísimo, terrible, poderosísimo. En general suele bastar con decir que tus vecinos son “terroristas”. Un ejemplo puede ser “En el bar de la esquina están tomando vino fino unos terroristas” y ya puedes disparar el misil aire-tierra contra el bar Manolo’s.
  7. Una vez en faena, puedes gasear, arrasar, acribillar, secuestrar, violar, golpear o torturar pero siempre en “defensa propia”, o por lo menos eso es lo que debes decir cuando vayas, días después, a hablar en la ONU. Ellos te comprenderán.

Finalmente es importante resaltar que si no cumples estas normas ni se te ocurra matar, ni insultar, ni pasarte en el límite de velocidad, ni copiarte en un examen, porque vas de culo. Todas las cosas que te han dicho en casa, en el cole, en la iglesia, todas esas normas, que no se puede esto, que no digas lo otro, que el respeto, que la educación, que los mandamientos, todo eso, que por supuesto prohíben matar, son de obligado cumplimiento para todos los que no acrediten estos requisitos anteriormente citados.

Así que si eres un pringado estudiante/a, parado/a, mileurista, panoli o jubilado/a, lo sentimos, esta oferta no es para tí.

Anuncios

De mayor voy a ser águila

junio 27, 2010

Él no suele hablar por hablar. Durante sus primeros años no se prodigaba en palabras. Con gestos aprendió a dar a conocer sus necesidades y deseos. Muchas veces los gestos eran acompañados por diferentes tipos de sonidos, casi gruñidos, que los demás tuvieron que aprender a interpretar para poder calmar la angustia de un pequeño que no sabía aún expresarse a través de las palabras. Con el paso de algunos años, poco a poco se animó a decir lo que quería, lo que veía, lo que pensaba. Uno de esos días, sentado en su sillita trasera del coche, dijo con la serenidad de quien tiene certeza del futuro: “De mayor voy a ser águila”. El conductor, que había escuchado claramente la sentencia, apagó la radio que transmitía las noticias de la tarde y el silencio acompañó el resto del viaje hacia la clase de natación. Aquel silencio permitió a ambos deslizarse serenamente hacia la profundidad de sus pensamientos. El pequeño continuó viendo, que no imaginando, sus alas desplegadas, planeando de manera circular en lo alto de las montañas nevadas, las más altas, las más imponentes. El conductor, comenzó un ruidoso proceso interno de preguntas sin respuesta.

La más dura: Si un niño, antes de sumergirse en el periodo de escolarización, de mayor va a ser águila, y doce o catorce años después, luego de gozar de todos los recursos educativos, profesores dedicados a su educación, orientadores, estrategias pedagógicas, metodologías, herramientas didácticas, etc, ya no quiere ser nada, no estaremos haciendo algo mal?

Hiyab. El debate enmascarado. Por Leila Ajoud Zaanani

mayo 24, 2010

Estimados lectores del Mosquito, quien hoy escribe no es uno de los habituales alados a los que ya estáis acostumbrados. El artículo que publicamos a continuación nos lo acercó una querida amiga, Leila, alumna de bachillerato de un instituto vallecano. El tema de la prohibición del Hiyab (o Hijab) en un centro educativo madrileño y todo el revuelo que se armó alrededor ha hecho que se escriban numerosos artículos al respecto y que días más tarde, ya no se hable del tema y no se haya entrado al fondo del asunto. Desde el Mosquito, no quisimos alimentar más esa nube de debates enmascarados (argumentan sobre algo, aunque en realidad están hablando de otras cosas) y preferimos que sea una joven la que nos diera su opinión al respecto. Aquí la tienen, y esperamos que sirva como ejemplo, sinvergüenzas, para que os animéis a escribir y a dejar opiniones, si es que las tenéis, je (otra vez salió la maldad mosquitil,  mosquis!)

EL HIYAB ES “PELIGROSO” PUBLICAMENTE, por Leila Ajoud Zaanani

La polémica de Najwa Malha ha dado mucho que hablar en todos los institutos públicos  de Madrid. No solo porque están renovando las leyes internas de cada instituto sino por los comentarios (algunas veces a favor y otras en contra) de los distintos alumnos:

“Si yo en clase no puedo entrar con gorra ¿Por qué una chica que encima viene de otro país si puede entrar con la cabeza tapada?” “Además los que se quejaron tanto por la cruz como por la enseñanza de religión en los colegios y/o institutos públicos fueron los musulmanes….” “Qué vergüenza, en sus países nos obligan a taparnos y en el nuestro imponen sus leyes ¡qué vergüenza! si lo dice hasta el refrán :donde fueres haz lo que vieres…”

Y así miles y miles de opiniones parecidas …ese día en el instituto parecía que todo el mundo era especialista en el islam. Después de escuchar tanta sandez, una chica que llevaba el pañuelo para ir al instituto, decidió poner en juego su opinión personal: “¿No somos tan modernos que no cabemos en nosotros mismos? Es decir, si vemos a una chica que está absolutamente en su derecho de vestirse con aros , piercings , de negro, con los ojos marcados ….decimos ¡viva la libertad de expresión!…pero que una chica musulmana lleve el pañuelo por voluntad propia ¿no? No pensáis que estáis actuando como gente falsa y prejuiciosa y que, teniendo en cuenta que estamos en pleno s. XXI, eso es muy raro? Sobre todo en jóvenes. Yo, para respetar las demás religiones y aceptar la mía propia, tuve que leerme  bien de seguido el antiguo pentateuco y acabar con el nuevo testamento… así me hice musulmana  y estoy orgullosa de serlo si dios quiere, y no me tengo por qué avergonzar de ello ahora. Muy bien, si por algún motivo tuviera que entrar en una sinagoga, soy la primera musulmana que por respeto me quitaba el hijab y me ponía una quipa.
Esa chica (al igual que yo) tiene una vida absolutamente normal. Supongo yo que no tendrá sangre verde, ni los musulmanes hemos venido de alfcentauro. Ella eligió el hijab. Bien, razón tenéis cuando decís que no todas son privilegiadas como nosotras que no lo eligieron sino que las obligaron, pero ¿qué es mejor: que vayan al instituto con pañuelo o que se queden en casa preparando cuscús y depender de un hombre para que la de de comer el resto de su vida? ¿Sabéis lo fácil que es para un marroquí decir a su hija que no va al instituto de “los españoles” porque no le dejan usar el pañuelo? Con ello no lo estoy justificando, simplemente ha venido de otra cultura muy diferente a la oriental… Sin embargo, si esa chica se forma, estudia y acaba obteniendo un puesto de trabajo podrá explicar a su padre el porqué está mal obligarle a una persona a que actué como tú quieres que actué.
Además , ¿qué pasa, que yo soy menos feminista que vosotras? Ni hablar. Con 19 años que tengo, tanto yo como muchas chicas hemos sido las primeras en acabar el bachillerato, en trabajar cosas que aquí son muy comunes pero allí es como el boom de las europeas…
Pienso que si prohíben el hijab muy en el fondo estaríais actuando como los marroquís que lo obligan. En eso tiene que elegir la misma chica si lo acepta o no, y que conste que no se es mas musulmana por llevar pañuelo que por no llevarlo”

Dos opiniones muy opuestas que hicieron que toda una clase de bachillerato acabase en gritos, llantos, insultos y malas miradas. ¿Es posible que, con toda la mezcla que se ve en Madrid de inmigrantes de todo tipo ya sean peruanos , ecuatorianos, marroquíes, rumanos, polacos, chinos … ect. siga habiendo estos recelos a lo nuevo?
Una clase normal de colegio público abarca toda una gama de tonalidades de piel , de colores de ojos y de sonrisas diferentes dependiendo del lugar de procedencia de cada alumno :una chica ecuatoriana está en su derecho de llevar su chapela para mantener el vivo recuerdo de su país natal ;una marroquí lleva su hiyab islámico por motivos religiosos; una chica gitana en luto va vestida de negro en manifestación de su dolor; una cristiana guineana lleva su pañuelo negro encima de su pelo……y así hasta mas tonalidades y mezclas fantásticas que, en vez de demostrar nuestra ignorancia, demuestra nuestro conocimiento de las demás culturas.

Para terminar, desde el Mosquito les dejamos un corto muy interesante sobre el tema, “Hiyab”, de Xavi Sala y varios artículos que nutrieron el debate en estos días.

Artículos:

Blog de Turquía

Opiniones de personalidades políticas: El País

Cabellos velados, miradas veladas.

Por qué no, un poco de Savater?

Alumnos inmigrantes. La profecía autocumplida

febrero 16, 2010

“Rafael es un chico de 16 años de origen dominicano que vino a vivir a Madrid por reagrupación familiar desde hace dos años. En la actualidad se encuentra escolarizado en un instituto de su distrito de Aluche, pero no se siente a gusto por muchos factores. Su acogida e integración en el ámbito familiar, en el centro educativo y en el barrio está siendo muy difícil por una serie de incomprensiones y malentendidos que se van sumando a su vida cada día.

De una parte sus profesores piensan que Rafael era una buena persona cuando ingresó en el Instituto, pues valoraban en él su ingenuidad y su silencio. Pero su opinión respecto al chico ha ido cambiando pues ven con desconfianza y a través de múltiples prejuicios las nuevas relaciones de amistad que el chico va estableciendo en este nuevo entorno. No entienden como Rafael desaprovecha la oportunidad de vivir en un ambiente -más desarrollado económicamente- para hacerse amigos y amigas de verdadero provecho para su desarrollo. Los profesores, en su mayoría, piensan que se desperdicia, e incluso pierde el tiempo y la posibilidad de labrarse un buen futuro, juntándose con chavales que se socializan por costumbre en la calle y se identifican con el movimiento sociocultural del hip-hop. Se escandalizan porque cambió su indumentaria por ropa de mayor tamaño. No saben que ese hecho es en si mismo la prueba de que su relación de amistad está basada en la solidaridad, pues entre los miembros de su panda se intercambian o dejan la ropa como lo hacen los hermanos mayores a los menores. Su grupo, aunque fuera pacifista y deportista, es para la sociedad una “banda latina”, y por ende, se los relaciona con actos inmorales y hasta si se tercia delictivos. Para muchos profesores, los jóvenes hijos de inmigrantes, nacidos o no en el país, sólo tienen futuro académico si se relacionan con autóctonos, como si no existiera también en dicha población los fenómenos de deserción y absentismo escolar.

Su madre, por su parte, desconoce la personalidad, gustos e intereses de su hijo. Lo adora, pero no sabe quién es su hijo en realidad. Ambos tienen poco tiempo de convivencia juntos. Se puede decir que son extraños porque durante más de 10 años han vivido separados, pues ella para buscar un futuro mejor a su familia viajó hace más de 10 años a España, dejando a sus padres al cuidado de Rafael. Durante esta última década no ha parado de trabajar para conseguir el dinero suficiente para cumplir a cabalidad los requisitos que exige el trámite de reagrupación. Además, ella ahora tiene una nueva pareja y un hijo de su última relación, y no le queda tiempo para ahondar en sus relaciones familiares, y mucho menos para tejer redes sociales. Lo poco que conoce de su hijo son las quejas que mes a mes recibe de los profesores. Ella no sabe cómo ayudarle en su integración, desconoce los motivos de su desarraigo y las etapas de este proceso. Además no sabe quién o quiénes pueden ayudarle a su hijo, y a ella misma, en este sentido. Al parecer no existen agentes sociales capacitados para ello. Por tanto, su madre se debate entre el sentimiento de culpabilidad por el abandono forzado al que sometió a su hijo, y por otra parte, se siente superada por lo que escucha de los demás acerca de él. Muchas veces termina dándole la razón a los profesores acerca de las pocas posibilidades que tiene su hijo para labrarse un futuro próspero tanto en España como en República Dominicana pues se termina creyendo lo que dicen los medios y la sociedad acerca de éstos jóvenes. (more…)

El fontanero frente a la orquesta. Se viene el nuevo pacto educativo.

enero 5, 2010

Según informaciones que nos acercan nuestros alados agentes, algo se está moviendo en el ámbito educativo: “El Gobierno y la oposición ven viable un pacto por la educación”

Y los mosquitos temblamos. Temblamos de solo pensar que asistiremos a un nuevo pacto educativo acordado por políticos y a lo sumo, por los sindicatos mayoritarios. Un fenómeno de la naturaleza que por común, no deja de sorprender. El fenómeno de legislar, organizar e intervenir en asuntos de los que no se tiene el conocimiento necesario, por no decir ni puñetera idea. Una tragedia similar al caso del informático preparado en el quirófano para realizar una operación a corazón abierto. El fontanero frente a la orquesta. El vendedor de seguros, con sus mallas y su tutú a punto de salir a escena. Y el cartel dice: El Cascanueces.

Podemos admitir que nuestros representantes no tienen que saberlo todo sobre todo. Pero sí legislan y deciden sobre todo y para todos.  Suponemos entonces que cuentan con asesores capacitados y que escuchan el consejo y las propuestas de todos los actores implicados en el ámbito educativo. Y que este consenso, fruto de la reflexión y el más amplio debate entre todos los protagonistas es luego incorporado al debate legislativo. Pero ahí es donde suele fallar la fórmula. La clase política, la que conocemos, la de carne y hueso que vemos todos los días, se aboca a un pacto por la educación. Ellos lo preparan, lo amasan, lo cocinan y nosotros lo comemos. Esa clase política, y no otra, va a realizar una operación a corazón abierto. La misma que vive cautiva de sus obediencias partidistas, de sus intereses electorales, de su componendas regionales, de sus negocios sucios, de sus odios y rivalidades internas, de su civismo de pacotilla, de su hipocresía, cinismo, y doble moralidad permanente, de sus privilegios; esa, va a rescatarnos del profundo desconcierto educativo reinante. Un pacto político por la educación es una mala noticia, porque deberíamos estar hablando de un pacto social.

Cuando la realidad pone sobre la mesa problemas o noticias que afectan a un sector específico (taxis, agricultores, pescadores, etc) uno pude sentir mayor o menor solidaridad, pero es lógico pensar que la solución la deben encontrar entre los grupos o sectores implicados. Sin embargo cuando el tema es la educación, la responsabilidad es de todos. La influencia que una determinada política educativa tiene sobre el desarrollo social, económico, tecnológico o cultural de un país es primordial. Por otro lado, si enumeramos a los actores principales en el ámbito educativo y los factores fundamentales que lo influyen, prácticamente nadie queda fuera: niños/as, jóvenes, profesores/as, directivos/as, familias, AMPAS, profesionales, catedráticos/as, religiosos/as, jueces, servicios sociales, investigadores/as, científicos, empresarios/as, sindicatos, políticos, legisladores/as y la lista sigue. Siendo tantos y tan variados los protagonistas, por qué la decisión de pactar y los puntos sobre los cuales pactar, será diseñada y aprobada por unos pocos?

Entonces surge una pregunta: serán capaces los políticos de abrir espacios y foros de debate y reflexión con todas las partes implicadas en la educación?

Cuando nos referimos a abrir espacios, no pensamos en un grupo de ocho expertos, representantes de distintas logias educativas que se reúnen tres veces y acuerdan un documento para presentarle a la comisión de turno (eso es exactamente lo que sucede y va a suceder). Abrir espacios de participación ciudadana es poner patas arriba la ciudad, tomarse el tiempo necesario; abrir grupos de reflexión barrial, en cada distrito, luego en provincias, comunidades autónomas y en todo el territorio; analizar de manera autocrítica las fortalezas y debilidades de cada uno de los actores, trabajar con teóricos y especialistas para que realicen diagnósticos profundos y acerquen estrategias; dedicar jornadas enteras en los centros educativos para que debatan directivos, profesores, alumnos y familias; preparar herramientas a través de la web que propongan guías de debate a los diferentes grupos y los conecte entre ellos; generar encuentros entre los legisladores y los protagonistas; obligar a los políticos a recorrer los centros educativos de todos los niveles; debatir en televisión, en radio, en prensa, en internet; acercar experiencias educativas de otros países más avanzados a los colegios, a las universidades, a los barrios; facilitar el debate; promover y educar la participación directa y el protagonismo social, dar ejemplo en el parlamento de educación, respeto, exigencia, altura, apertura. En esto sí que vale la pena gastarse el presupuesto (les suena Madrid 2016?).

Un pacto social por la educación antes que un pacto político. Esa es la jugada. Hacen falta jugadores.

¿los jovenes pasan de la política?

enero 1, 2010

FUTURO

Según los datos que maneja el INJUVE y publica periódicamente (aquí puedes ver la V encuesta) , los jóvenes pasan de la política y se preocupan principalmente por su futuro próximo y más en concreto por las pocas perspectivas que encuentran en cuanto a las posibilidades de trabajo (precariedad, explotación y bajos salarios), problemas de acceso a la educación, problemas económicos y familiares, de vivienda (o mejor dicho, imposibilidad de independizarse por los costes de la vivienda), etcétera.

Consideramos que esto únicamente es un punto de vista y un punto de vista interesado que demoniza a los jóvenes desde una visión cínica, instalada y bienpensante.

¿Que los jóvenes pasan de la política en un país donde el índice de afiliación a partidos políticos no llega al 4% de la población y el de sindicación al 9%?, ¿Que los jóvenes pasan de la política en un país donde el paro juvenil afecta a más de 1/3 de los jóvenes demandantes de empleo?, ¿Que pasan en un país donde el sistema de vida implantado les condena a no poder independizarse hasta la media de los 28 años de edad por falta de recursos y por falta de vivienda asequible? ¿en un país donde la clase política es considerada por la población como el tercer problema después del paro y de la situación económica? ¿en un país donde en sólo un año se han encarcelado mil cargos públicos por cohecho o corrupción? ¿en un país donde la política ha implantado un sistema burocrático de partidos miméticosy de delegación e irresponsabilidad para la inmensa mayoría? ¿donde la alternancia no es realmente una alternancia política sino una poliarquía plutocrática de componendas e intereses de unas élites amigas y alejadas de la sociedad?.

Si tienen curiosidad, indaguen en las actas (son públicas) de las sesiones del Congreso o del Senado, o de cualquier cámara autonómica, y miren cuántas veces, de qué modo y para qué se ha abordado la juventud y la política hacia la juventud. ¿No son discursos huecos y retóricos? ¿No están plagados de miedos y prejuicios?. Si miran los discursos de los “otros” actores sociales (sindicatos, patronal, iglesias, etcétera) verán que la cosa no difiere mucho. Y las medidas políticas que se desarrollan en todos los órdenes, ¿benefician o perjudican en realidad a los jóvenes? ¿quién pasa de quién?

Como decimos, el mensaje constante de pasotismo de los jóvenes es un punto de vista. Pero un punto de vista para nada inocente. Pretende victimizar (y detrás del victimismo se esconden las políticas paternalistas y reactivas) y desmotivar a los jóvenes y conducirlos a la impotencia y al autoflajelo: ¡que sean como nosotros! Y lo hacen desde unos postulados que no se sostienen, planteando una visión maniquea en la que los “mayores” son responsables, ecuánimes, comprometidos, etcétera, y los jóvenes un desastre complaciente y consumista.

Ahora bien, los que nos predican (a veces con una nostalgia enfermiza) su compromiso de antaño y su ímpetu en su juventud, casualmente, nunca estuvieron metidos en compromisos de ningún tipo. Aquí nos conocemos todos, amigos, y gente implicada hubo muy poca antaño, tal como ahora, y les podemos asegurar que casi ninguno de los predicadores de hogaño estaban entre los comprometidos (pero sí entre los arribistas).

Los que predican con ese énfasis el conformismo de los jóvenes parece que no se ven en un espejo.

Tal vez los jóvenes nos devuelven una imagen propia amplificada ¿es esa la que no nos gusta?. Entonces. ¿Por qué no abordamos políticas transformadoras y de empoderamiento de los jóvenes para que no sean más de lo mismo?

Como decimos, no es que los jóvenes pasen de la política. Pasan de nuestra manera instalada de hacer la política. Desacatan y desertan de nuestro mundo descomprometido y se niegan (al menos el tiempo que pueden) a jugar a nuestros pasteleos.

Porque muchos de esos jóvenes sienten un compromiso diferente y, si nos fijamos con más atención, realizan prácticas de vida y de compromiso diferentes y tal vez incomprensibles para nosotros.

Preocupaciones de los jóvenes

diciembre 7, 2009

El mosquito, como siempre, anda espiando por los rincones.

Hoy nos ha tocado un grupete de chavales que discutía acaloradamente. No vamos a reproducir (se nos olvidó la grabadora esta vez) su conversación, pero sí a comentar que entre las preocupaciones que los chavaletes tenían estaba la de la paga, porque al parecer, con la crisis ésta se ha venido abajo estrepitosamente, y esto dificulta el ocio juvenil. Además se plenteaban un tremendo conflicto en la casa y es el tema de la hora de salida y de llegada a casa. Los chavales se quejan de una cierta incoherencia porque les ponen horas de llegada (sobre todo a las chicas) muy rígidas pero luego, cuando están en casa, no les hacen ni caso y tampoco se interesan por su vida y sus necesidades. Otra queja tiene que ver con lo pesados que se ponen en casa con las labores del hogar y la limpieza del cuarto, con los problemas que les ponen para usar internet, chatear,…

Un chaval se quejaba de una charla que le ha dado un tutor en el colegio. Que si pasas de todo, que si era un irresponsable, que si no estudiaba…que si le faltaba al respeto, que lo mejor que podía hacer es no ir por clase,… en ningún momento, decía, se había preocupado por preguntarle si tenía problemas personales o en su casa, si comía todos los días y, en fin, algunas cosas que en el caso de este chaval matizaban bastante el discurso tipo de los profes y señalan a las claras uno de los perfiles de lo que podemos llamar conflicto estereotipado profesor-alumno.

Intentaremos entrar a alguna de sus casas para conocer el otro lado del asunto: la opinión de los padres.

Problemas de un maestro

diciembre 4, 2009

Hablar de educación desde el escritorio es diferente a hacerlo desde la tarima (con el debido cuidado de no tropezar con la misma) o desde el pupitre. Hemos encontrado un vídeo de Gomaespuma que puede servir de aliciente para plantear, con un cierto tono de humor, situaciones de a diario que ponen en entredicho los buenos consejos.

Con el mismo queremos aguijonear los comentarios y sugerencias sobre aspectos educativos tales como la disciplina, la autoridad, la relación intercultural, los contenidos, etcétera, pero sin perder el humor.

El botellón

noviembre 25, 2009

Una de las preocupaciones de los chavales y chavalas es la del botellón. Como Mosquitos que somos, nos interesa mucho conocer las costumbres botellonísticas y los diversos aspectos relacionados con esta manera de utilizar el ocio. Aunque los mayores suelen mirar con ojos censores estos comportamientos, convendría encontrar las claves desde las que resulta tan atractivo el botellón para los jóvenes.
No queremos aventurar hipótesis, pero ahí lanzamos algunas ideas provocativas:

1) No se trata de promover botellones, pero sí de entender qué necesidades (de diversión, de cohesión, de pertenencia, etcétera) cubre éste en los jóvenes, de cara a reinventar modelos de ocio creativos, sanos y atractivos para los jóvenes botellonísticos.

2) Se trata de sacar también conclusiones del modo de comunicación y de difusión de noticias y convocatorias que usan los jóvenes, para aprender de estos usos, habida cuenta de su eficacia (recordar macroconvocatorias de botellón en numerosas provincias de España).

3) Se trata de indagar no sobre el mundo que nos gustaría, sino sobre los pasos para ir transitando en este que hay. No es cuestión de condenar y anatemizar a los jóvenes por estar “cojos” ante la vida, sino de encontrar “muletas”, si hacen falta, para que puedan apoyarse en ellas y salir hacia otras propuestas desde una moral liberadora (y no represiva o conservadora).

4) Lo más difícil. Se trata de indagar y descubrir lo positivo de estos actos. ¿o es todo malo?.

Asamblea de Madrid: ellos ganan

noviembre 20, 2009

Como habrán podido comprobar, mis dotes de espía ya han sido probadas en el recordado episodio de los profes. Por lo comentarios recibidos, entiendo que no lo hice mal. Pero todo Mosquito necesita mejorar, perfeccionarse. Por eso, esta tarde he tenido el placer de acudir a la escuela que todo alado desea, la meca de los insectos, el templo del espionaje: la Asamblea de Madrid.

Acudí de incógnito a una comparecencia sobre Educación, específicamente sobre Formación Profesional. Como era de esperar, nadie reparó en mi presencia, así que pude elegir sitio. El hemiciclo, semivacío. Ya estarán por llegar, me dije a mi mismo, pensando en los diputados y también en el público que no daba señales de vida. Gracias a mis informantes, me había llegado el dato de que esa tarde se tratarían temas importantes de Formación Profesional (F.P.) y que el ambiente profesoril estaba muy movilizado ya que sufrían en carne propia los efectos y defectos de la política educativa madrileña. Por lo tanto, daba por hecho que las tribunas estarían a rebosar. En otra de mis misiones, oí decir a diferentes profes que la F.P. estaba muy mal, que los currículos no estaban terminados ni actualizados, que nadie sabía a dónde habían derivado a los numerosos alumnos que no lograron plaza en los diferentes grados a los que pretendían acceder, que la financiación para las becas Erasmus era prácticamente nula, que el nivel de inglés otro tanto, y así infinidad de críticas y análisis de primera mano sobre un asunto que nadie conoce mejor que ellos. Supe además, que casi todos los I.E.S. que imparten F.P. fueron invitados a acudir al Pleno y por eso me esperaba un ambiente interesante. Viéndome revolverme para todos lados, una mosca vieja y fondona que descansaba sobre el gorro de un guardia me miró casi sin verme y me dijo: “Cálmese amigo, donde hay ambiente es afuera, aquí, imposible. Si no no andaría por estos sitios”

Me dio un baño de realidad. Entonces comprendí todo. Comprendí que el debate no iba a empezar, ya había comenzado. Que el hemiciclo a medio gas era su aforo habitual. Y que la Formación Profesional, pasaría por el atril casi sin hacer ruido. Escuché a los portavoces, a la Consejera, a la presidenta de la cámara, que cuando no se limaba las uñas cortaba el turno de palabra y dejaba los argumentos a medias. Escuché al portavoz de Educación del grupo popular hacer gala de las peores artes de la oratoria, el ninguneo, la descalificación, la chulería (un modelo para los jovenzuelos, eso sí, desde la tarima que le confiere autoridad) y ví a la Consejera de Educación conversar con sus amiguetes de bancada mientras los parlamentarios de la oposición le acercaban las demandas que habían podido recoger del profesorado.

Con tristeza, me detuve observando las sillas vacías de la tribuna y pensé: ellos ganan, vosotros no. Ganan ellos porque no hay ojos ni oídos que los estén viendo u oyendo. Porque tienen rienda suelta para relamerse en sus fantasías autocomplacientes. Porque nadie puede rebatir sus divagues. Cuando ellos cuentan lo maravilloso que es el trabajo que están haciendo en Formación Profesional, cuando dan cifras espectaculares de la inmensa inversión en Educación que están haciendo, cuando se felicitan por la calidad de sus PCPI, cuando cuentan que son los que más centros han creado, los que más profesores han nombrado, los que más han dignificado la FP, ningún testigo, ningún protagonista está ahí para verles mentir en sus caras. Solo están algunos parlamentarios de la oposición, que, con algunas excepciones, casi no se enteran de qué se está hablando porque están leyendo una revista, o chateando con amigos. Tal vez es un pensamiento infantil, pero me imaginé las tribunas llenas de gente, llenas de fiscales que con su mirada les obliguen a trabajar, a no mentir, a no leer revistas en el curro, a atender a quien les está hablando, a argumentar en lugar de chulear, en fin, cosas básicas. Parecidas a las que, en clase, reclaman a los más jóvenes, con tanta prosa y tanta ira.

Queridos profes, queridos políticos, hoy teníais examen de Educación para la Ciudadanía. Estáis suspendidos.