Archive for the ‘Desconcierto educativo’ Category

Hallazgo científico: encuentran un Profesor Motivado

enero 21, 2010

Fuentes periodísticas han acercado a la redacción del Mosquito un descubrimiento científico de primer orden que causará seguramente estupor y sorpresa en los ámbitos nacionales e internacionales. Según cuentan los informantes, un grupo de investigadores de la Universidad Leticia II de Kalijipundristán, han encontrado un testimonio de la existencia de una especie que se creía desaparecida. Desde hace años se viene dando por hecho que esta especie había sucumbido a los avatares y conflictos de la vida moderna y que en el proceso de evolución de las especies le había tocado palmarla.

Los aventureros investigadores han encontrado a este espécimen escondido en un aula de los Estados Unidos e inmediatamente lo han cogido, llevado al laboratorio, tomado medidas, catalogado, fotografiado y han llegado a la siguiente conclusión: se trata sin lugar a dudas de un Profesor Motivado.

Han realizado las contrapruebas propias del método científico con el fin de establecer que no se trata de un robot, un efecto óptico, un holograma o un hippie. Y la respuesta es concluyente: es un ser de la raza humana, profesor de música, trabaja en un colegio público, tiene muchos alumnos, estos son de diferentes razas, colores, estaturas, origen, culturas, tamaño de pie, y al parecer el muchacho estaría bajo los efectos de algo llamado motivación, que transmite de manera descontrolada a sus alumnos. Cautivos de este estado de alteración del comportamiento, tanto al profesor como a sus alumnos se los vió realizando incomprensibles sesiones de canto, baile y demás expresiones que se creían desaparecidas de los centros de estudios. Un análisis más exhaustivo de su composición orgánica ha dado como resultado la siguente tabla:

  • Pisamilina (Niveles de lectura del Informe PISA): 0. 4%
  • Creatividol (creatividad):94,4%
  • Hidratos de amor por su profesión: 97. 2%
  • Proteínas de confianza en sus alumnos: 98,9%
  • Cagatodil (miedo a los diferentes): 1,8%
  • Encimas de fermentación (encimas que envejecen y sirven para no tener ni puta idea de la realidad de tus estudiantes): 0,62%
  • Pormisantisimidas (un alto nivel de esta sustancia permite a un profe enseñar por el método “Por mis santísimos cojones”): 3, 8%
  • Desalentol compuesto (Compuesto formado por la tendencia natural al desaliento y el nivel de charlas de pasillo que se tienen con otros profesores desalentados): 2,1%

Las autoridades federales han alertado a los gobiernos y estos se han puesto en contacto de inmediato con Ricardo Moreno Castillo, autor del Panfleto Antipedagógico, para estudiar la manera de abordar este posible factor desestabilizador del orden pedagógico desalentador imperante. Según parece, al incauto Profesor Motivado, lo han trasladado a un Instituto de Enseñanza Secundaria de Madrid, donde lo someten a un tratamiento intensivo de desmotivación para ver si se vuelve normal.

Seguiremos informando…

Fuente:You Tube

La traducción de la canción Viva la Vida de Coldplay, aquí.

PS22 es el coro. Y aquí un comentario sobre Gregg Breinberg, su profesor en la Public School 22, Graniteville (Staten Island), en Nueva York.

El fontanero frente a la orquesta. Se viene el nuevo pacto educativo.

enero 5, 2010

Según informaciones que nos acercan nuestros alados agentes, algo se está moviendo en el ámbito educativo: “El Gobierno y la oposición ven viable un pacto por la educación”

Y los mosquitos temblamos. Temblamos de solo pensar que asistiremos a un nuevo pacto educativo acordado por políticos y a lo sumo, por los sindicatos mayoritarios. Un fenómeno de la naturaleza que por común, no deja de sorprender. El fenómeno de legislar, organizar e intervenir en asuntos de los que no se tiene el conocimiento necesario, por no decir ni puñetera idea. Una tragedia similar al caso del informático preparado en el quirófano para realizar una operación a corazón abierto. El fontanero frente a la orquesta. El vendedor de seguros, con sus mallas y su tutú a punto de salir a escena. Y el cartel dice: El Cascanueces.

Podemos admitir que nuestros representantes no tienen que saberlo todo sobre todo. Pero sí legislan y deciden sobre todo y para todos.  Suponemos entonces que cuentan con asesores capacitados y que escuchan el consejo y las propuestas de todos los actores implicados en el ámbito educativo. Y que este consenso, fruto de la reflexión y el más amplio debate entre todos los protagonistas es luego incorporado al debate legislativo. Pero ahí es donde suele fallar la fórmula. La clase política, la que conocemos, la de carne y hueso que vemos todos los días, se aboca a un pacto por la educación. Ellos lo preparan, lo amasan, lo cocinan y nosotros lo comemos. Esa clase política, y no otra, va a realizar una operación a corazón abierto. La misma que vive cautiva de sus obediencias partidistas, de sus intereses electorales, de su componendas regionales, de sus negocios sucios, de sus odios y rivalidades internas, de su civismo de pacotilla, de su hipocresía, cinismo, y doble moralidad permanente, de sus privilegios; esa, va a rescatarnos del profundo desconcierto educativo reinante. Un pacto político por la educación es una mala noticia, porque deberíamos estar hablando de un pacto social.

Cuando la realidad pone sobre la mesa problemas o noticias que afectan a un sector específico (taxis, agricultores, pescadores, etc) uno pude sentir mayor o menor solidaridad, pero es lógico pensar que la solución la deben encontrar entre los grupos o sectores implicados. Sin embargo cuando el tema es la educación, la responsabilidad es de todos. La influencia que una determinada política educativa tiene sobre el desarrollo social, económico, tecnológico o cultural de un país es primordial. Por otro lado, si enumeramos a los actores principales en el ámbito educativo y los factores fundamentales que lo influyen, prácticamente nadie queda fuera: niños/as, jóvenes, profesores/as, directivos/as, familias, AMPAS, profesionales, catedráticos/as, religiosos/as, jueces, servicios sociales, investigadores/as, científicos, empresarios/as, sindicatos, políticos, legisladores/as y la lista sigue. Siendo tantos y tan variados los protagonistas, por qué la decisión de pactar y los puntos sobre los cuales pactar, será diseñada y aprobada por unos pocos?

Entonces surge una pregunta: serán capaces los políticos de abrir espacios y foros de debate y reflexión con todas las partes implicadas en la educación?

Cuando nos referimos a abrir espacios, no pensamos en un grupo de ocho expertos, representantes de distintas logias educativas que se reúnen tres veces y acuerdan un documento para presentarle a la comisión de turno (eso es exactamente lo que sucede y va a suceder). Abrir espacios de participación ciudadana es poner patas arriba la ciudad, tomarse el tiempo necesario; abrir grupos de reflexión barrial, en cada distrito, luego en provincias, comunidades autónomas y en todo el territorio; analizar de manera autocrítica las fortalezas y debilidades de cada uno de los actores, trabajar con teóricos y especialistas para que realicen diagnósticos profundos y acerquen estrategias; dedicar jornadas enteras en los centros educativos para que debatan directivos, profesores, alumnos y familias; preparar herramientas a través de la web que propongan guías de debate a los diferentes grupos y los conecte entre ellos; generar encuentros entre los legisladores y los protagonistas; obligar a los políticos a recorrer los centros educativos de todos los niveles; debatir en televisión, en radio, en prensa, en internet; acercar experiencias educativas de otros países más avanzados a los colegios, a las universidades, a los barrios; facilitar el debate; promover y educar la participación directa y el protagonismo social, dar ejemplo en el parlamento de educación, respeto, exigencia, altura, apertura. En esto sí que vale la pena gastarse el presupuesto (les suena Madrid 2016?).

Un pacto social por la educación antes que un pacto político. Esa es la jugada. Hacen falta jugadores.

¿los jovenes pasan de la política?

enero 1, 2010

FUTURO

Según los datos que maneja el INJUVE y publica periódicamente (aquí puedes ver la V encuesta) , los jóvenes pasan de la política y se preocupan principalmente por su futuro próximo y más en concreto por las pocas perspectivas que encuentran en cuanto a las posibilidades de trabajo (precariedad, explotación y bajos salarios), problemas de acceso a la educación, problemas económicos y familiares, de vivienda (o mejor dicho, imposibilidad de independizarse por los costes de la vivienda), etcétera.

Consideramos que esto únicamente es un punto de vista y un punto de vista interesado que demoniza a los jóvenes desde una visión cínica, instalada y bienpensante.

¿Que los jóvenes pasan de la política en un país donde el índice de afiliación a partidos políticos no llega al 4% de la población y el de sindicación al 9%?, ¿Que los jóvenes pasan de la política en un país donde el paro juvenil afecta a más de 1/3 de los jóvenes demandantes de empleo?, ¿Que pasan en un país donde el sistema de vida implantado les condena a no poder independizarse hasta la media de los 28 años de edad por falta de recursos y por falta de vivienda asequible? ¿en un país donde la clase política es considerada por la población como el tercer problema después del paro y de la situación económica? ¿en un país donde en sólo un año se han encarcelado mil cargos públicos por cohecho o corrupción? ¿en un país donde la política ha implantado un sistema burocrático de partidos miméticosy de delegación e irresponsabilidad para la inmensa mayoría? ¿donde la alternancia no es realmente una alternancia política sino una poliarquía plutocrática de componendas e intereses de unas élites amigas y alejadas de la sociedad?.

Si tienen curiosidad, indaguen en las actas (son públicas) de las sesiones del Congreso o del Senado, o de cualquier cámara autonómica, y miren cuántas veces, de qué modo y para qué se ha abordado la juventud y la política hacia la juventud. ¿No son discursos huecos y retóricos? ¿No están plagados de miedos y prejuicios?. Si miran los discursos de los “otros” actores sociales (sindicatos, patronal, iglesias, etcétera) verán que la cosa no difiere mucho. Y las medidas políticas que se desarrollan en todos los órdenes, ¿benefician o perjudican en realidad a los jóvenes? ¿quién pasa de quién?

Como decimos, el mensaje constante de pasotismo de los jóvenes es un punto de vista. Pero un punto de vista para nada inocente. Pretende victimizar (y detrás del victimismo se esconden las políticas paternalistas y reactivas) y desmotivar a los jóvenes y conducirlos a la impotencia y al autoflajelo: ¡que sean como nosotros! Y lo hacen desde unos postulados que no se sostienen, planteando una visión maniquea en la que los “mayores” son responsables, ecuánimes, comprometidos, etcétera, y los jóvenes un desastre complaciente y consumista.

Ahora bien, los que nos predican (a veces con una nostalgia enfermiza) su compromiso de antaño y su ímpetu en su juventud, casualmente, nunca estuvieron metidos en compromisos de ningún tipo. Aquí nos conocemos todos, amigos, y gente implicada hubo muy poca antaño, tal como ahora, y les podemos asegurar que casi ninguno de los predicadores de hogaño estaban entre los comprometidos (pero sí entre los arribistas).

Los que predican con ese énfasis el conformismo de los jóvenes parece que no se ven en un espejo.

Tal vez los jóvenes nos devuelven una imagen propia amplificada ¿es esa la que no nos gusta?. Entonces. ¿Por qué no abordamos políticas transformadoras y de empoderamiento de los jóvenes para que no sean más de lo mismo?

Como decimos, no es que los jóvenes pasen de la política. Pasan de nuestra manera instalada de hacer la política. Desacatan y desertan de nuestro mundo descomprometido y se niegan (al menos el tiempo que pueden) a jugar a nuestros pasteleos.

Porque muchos de esos jóvenes sienten un compromiso diferente y, si nos fijamos con más atención, realizan prácticas de vida y de compromiso diferentes y tal vez incomprensibles para nosotros.

Preocupaciones de los jóvenes

diciembre 7, 2009

El mosquito, como siempre, anda espiando por los rincones.

Hoy nos ha tocado un grupete de chavales que discutía acaloradamente. No vamos a reproducir (se nos olvidó la grabadora esta vez) su conversación, pero sí a comentar que entre las preocupaciones que los chavaletes tenían estaba la de la paga, porque al parecer, con la crisis ésta se ha venido abajo estrepitosamente, y esto dificulta el ocio juvenil. Además se plenteaban un tremendo conflicto en la casa y es el tema de la hora de salida y de llegada a casa. Los chavales se quejan de una cierta incoherencia porque les ponen horas de llegada (sobre todo a las chicas) muy rígidas pero luego, cuando están en casa, no les hacen ni caso y tampoco se interesan por su vida y sus necesidades. Otra queja tiene que ver con lo pesados que se ponen en casa con las labores del hogar y la limpieza del cuarto, con los problemas que les ponen para usar internet, chatear,…

Un chaval se quejaba de una charla que le ha dado un tutor en el colegio. Que si pasas de todo, que si era un irresponsable, que si no estudiaba…que si le faltaba al respeto, que lo mejor que podía hacer es no ir por clase,… en ningún momento, decía, se había preocupado por preguntarle si tenía problemas personales o en su casa, si comía todos los días y, en fin, algunas cosas que en el caso de este chaval matizaban bastante el discurso tipo de los profes y señalan a las claras uno de los perfiles de lo que podemos llamar conflicto estereotipado profesor-alumno.

Intentaremos entrar a alguna de sus casas para conocer el otro lado del asunto: la opinión de los padres.

Problemas de un maestro

diciembre 4, 2009

Hablar de educación desde el escritorio es diferente a hacerlo desde la tarima (con el debido cuidado de no tropezar con la misma) o desde el pupitre. Hemos encontrado un vídeo de Gomaespuma que puede servir de aliciente para plantear, con un cierto tono de humor, situaciones de a diario que ponen en entredicho los buenos consejos.

Con el mismo queremos aguijonear los comentarios y sugerencias sobre aspectos educativos tales como la disciplina, la autoridad, la relación intercultural, los contenidos, etcétera, pero sin perder el humor.

Futuro a la bolognesa

noviembre 27, 2009



Envíalo a Keegy.com
Hasta los Mosquitos sabemos que si tenemos laurel, cebolla, ajo, carne picada, tomate, sal y pimienta, podemos preparar una exquisita salsa bolognesa. Lo que pocos saben es que existe otra manera de tener una buena bolognesa, aunque esta caiga un poquito más pesada al estómago. Sus ingredientes: una buena dosis de desoncierto educativo, muchos, pero muchos kilos de amor al mercado, un puñado de uniformismo, grandes cantidades de visión cortoplacista, aderezadas con ansias sociales suicidas. Si se mezclan estos ingredientes y se colocan sobre la lenta llama de la desinformación se consigue un plato de rechupete: El Plan Bolonia.

España y Europa entera están ya, tenedor en mano, disfrutando las delicias de un plato sabroso, relamiéndose al pensar en un futuro pujante, competitivo. Un futuro donde sus jóvenes salgan de las universidades como expertos en aquellas formaciones que demanda el mercado, con la posibilidad de prestar sus servicios en cualquier punto del gran país europeo y de este modo ponerse a la altura de grandes potencias como EE.UU o Japón.

Y es ahí a donde los mosquitos nos desplazamos (en blogonave). Gracias a dos pilotos Tuertos, nos trasladamos a Japón, reconocida potencia del conocimiento, la innovación y la tecnología. A estas características, ya conocidas, sumamos uno que nos sorprendió: su amor por la bolognesa.

Desde hace años, Japón viene implementando nuevas políticas universitarias que nos recuerdan mucho al estilo competitivo-ultraliberal que se plantea en Europa con el Plan Bologna. Y conocer la situación de Japón nos permitiría hacer un viaje al futuro del que se podrían sacar conclusiones de valor. Nuestros tuertos amigos nos hablan de Japón y nos preguntamos si no hablarán de España y del futuro de Europa, con sus planes Bolonia en la mochila. Si se atreven a hacer el viaje, advertimos a la audiencia que el contenido de lo que van a leer, puede herir sus sensibilidades y por qué no decirlo, hacerles fruncir el ojete, con todo respeto.

Con ustedes: La historia de la generación perdida. (Gracias amigos tuertos!)

 

“La tecnología japonesa es de sobras conocida en todas partes del globo. Todos hemos tenido alguna vez algún electrodoméstico, alguna videoconsola o algún aparato japonés en casa. La tecnología siempre ha estado al orden del día en este país, ya que hasta ahora los japoneses no esperaban el futuro, sino que se lo inventaban.Durante este periodo, las compañías crearon un sistema de reclutación de empleados que ya he comentado por encima antes, pero que procederé a explicar aquí con más detalle. Los alumnos universitarios japoneses, durante el tercer año universitario, y con más de un curso todavía por delante, buscan trabajo en diferentes empresas. Los más afortunados lo encuentran ese mismo curso académico, y los menos lo hacen durante el cuarto y último, el cual dedican casi íntegramente a este propósito. Las empresas, por su parte, se comprometen a contratarlos a partir del año fiscal inmediatamente siguiente a su graduación, lo que significa acabar la universidad en febrero y comenzar a trabajar en abril. La gente que antes de acabar la carrera universitaria no ha encontrado trabajo, difícilmente vuelve a encontrarlo porque la mayoría de empresas solamente contratan gente para trabajar a partir de abril y las personas que han estado un año sin trabajar suelen ser rechazadas sistemáticamente.Si bien esto pasaba con las universidades privadas, las hasta hace poco universidades públicas se podían permitir el lujo de mantener el nivel porque percibían subvenciones estatales. Pero para acabar de liarla, siguiendo con la política de privatización de todos los servicios públicos del país, el gobierno ha privatizado este año todas las universidades públicas que quedaban sin privatizar: ya no existe ni una sola en todo el país, hecho que ha sumado a éstas a la lucha para conseguir alumnos o, lo que es lo mismo, hacer más fáciles las carreras.  (more…)

El botellón

noviembre 25, 2009

Una de las preocupaciones de los chavales y chavalas es la del botellón. Como Mosquitos que somos, nos interesa mucho conocer las costumbres botellonísticas y los diversos aspectos relacionados con esta manera de utilizar el ocio. Aunque los mayores suelen mirar con ojos censores estos comportamientos, convendría encontrar las claves desde las que resulta tan atractivo el botellón para los jóvenes.
No queremos aventurar hipótesis, pero ahí lanzamos algunas ideas provocativas:

1) No se trata de promover botellones, pero sí de entender qué necesidades (de diversión, de cohesión, de pertenencia, etcétera) cubre éste en los jóvenes, de cara a reinventar modelos de ocio creativos, sanos y atractivos para los jóvenes botellonísticos.

2) Se trata de sacar también conclusiones del modo de comunicación y de difusión de noticias y convocatorias que usan los jóvenes, para aprender de estos usos, habida cuenta de su eficacia (recordar macroconvocatorias de botellón en numerosas provincias de España).

3) Se trata de indagar no sobre el mundo que nos gustaría, sino sobre los pasos para ir transitando en este que hay. No es cuestión de condenar y anatemizar a los jóvenes por estar “cojos” ante la vida, sino de encontrar “muletas”, si hacen falta, para que puedan apoyarse en ellas y salir hacia otras propuestas desde una moral liberadora (y no represiva o conservadora).

4) Lo más difícil. Se trata de indagar y descubrir lo positivo de estos actos. ¿o es todo malo?.