Despertamos al abuelo

mayo 15, 2011

El cuadro de situación es el siguiente.

Mosquito retirado en paradisíacas playas picaba y picaba sin pensar en mañana. Disfrutaba de su merecido retiro. Sin embargo, un ruido que cada día es más fuerte, lo obliga a esforzarse por no pensar y seguir así en el limbo de su dorado retiro. Pero, como todos sabemos, una vez que te joden la siesta, no hay manera de hacerse el dormido por mucho más tiempo.

Así que Mosquito pega la vuelta, bate sus alas y se acerca de nuevo al barrio. Al primero que se encuantra es al abuelo, aquel que era mejor que no despertáramos. Más despierto que nunca. Y junto con él, cientos de personas despiertas, de pie, indignadas, preparando la marcha para ganar la calle.

Me pareció una visión, un sueño, una película. Pensé, como tantas veces escribí aquí, que en España la gente no se moviliza, no protesta. Pensé que era esa la condición para ser un español decente. Que luego de tanta lucha, tanto conflicto, tanta sangre, el español de ley estaba dispuesto a tragarse todos los sapos que hiciera falta y que solo estaba habilitado para indignarse con su equipo de fútbol o contra su presidente en el bar, ladrando con la furia de un perro de caza, pero en el bar. Después de ver como la política y la banca se iban de fiesta, con orgía incluida y luego, resacosos y con la corbata y el rimel desaliñados, comparecían risueños en sus televisiones y pedían a la gente común que le pagara la juerga, sin que nadie dijera ni mú, pensé que ya lo había visto todo. Luego de compartir un agradable botellón con los jóvenes que saben que son una generación hiper titulada condenada al desempleo y después de comentar entre risas lo bien que estaban antes, cuando aún soñaban con el mileurismo, me planteé mi jubilación como Mosquito.

Pregunté qué había pasado y me mostraron algunas cosas que desde mi retiro no había tenido la posibilidad de descubrir. Según parece, el último tiempo ha sido algo así como la era de Sodoma y Gomorra de la economía mundial. Una auténtica juerga financiera y por lo visto, algunos desperfectos en la organización de la fiesta han hecho que hubiera que poner unos euritos de más. Pero según me comentan, con un poco de ajuste de la población mundial y unos cuantos millones de personas que se pasen del otro lado de la línea de pobreza, la fiesta podría mantenerse por unos añitos más. Para ilustrarme un poco más me enseñaron un documental muy interesante. Inside Job que nos enseña los errores que no debemos cometer si queremos montar una buena partuza financiera.

Otro de los factores que han hecho despertar a tanta gente han sido unos vecinos ruidosos. Parece que un buen día, una parte del mundo asumió que vivir en la opresión y la miseria es morir y decidió plantarse ante dictaduras que todos creían eternas e inamovibles. Túnez, Egipto, Libia, Marruecos y muchos más empiezan a mostrarle al mundo que aún queda indignación suficiente para ponerse de pie.

Y por último, en estas tranquilas tierras europeas, algunos abueletes deciden mandar un mensaje a los más jóvenes. Aquel abuelo que preferíamos dormido para que no viera las condiciones en las que hoy se vive y se trabaja, es el que decide escribir una carta a los jóvenes invitándoles a algo muy básico: “¡Indignaos!” Y resulta que el abuelo es Stéphane Hessel, un veterano de la resistencia francesa de 93 años. Y junto con él, otro abuelo, José Luis Sampedro de  94 años, invita a todos los jóvenes españoles a resistir y a crear. Casi centenarios, los abuelos llegan con su mensaje a cientos de personas que hoy mismo, 15 de Mayo se movilizan en toda España pidiendo Democracia Real Ya!.

Así que este Mosquito decide batir sus alas y prepararse para salir esta tarde a ver como una generación se pone en pie, algo que pensé que no vería y que según parece, solo es el principio.

ESTA TARDE, Domingo 15 de Mayo, 18:00 marcha de Cibeles a Sol por una Democracia Real Ya!

Nos vemos allí!

Se puede matar, muchachos.

noviembre 20, 2010

Es sabido que en tiempos de crisis, aflora entre la gente un olfato casi animal que busca con minuciosidad dar con alguna ganga, algún chollo. Se buscan las ofertas de los supermercados, el compre uno y lleve dos, se comparan marcas hasta dar con la más conveniente y así se busca resolver el día a día manteniendo cubiertas las necesidades básicas de alimentación.

Ahora bien, en los últimos tiempos, la oferta de ocasión es un producto distinto que viene a solventar necesidades más primarias, más oscuras: la muerte.

Si bien contamos con numerosos ejemplos de esta corriente comercial, la aparición estelar en el mercado de ofertas la tuvimos hace unos meses cuando vimos cómo el ejército de Israel nos daba la pauta de que se puede matar tranquilamente a coste cero. Fue la gran ganga del mes de mayo pasado. Se puede abordar un barco humanitario, enfrentarse violentamente con equipamientos de la más moderna tecnología militar a activistas con palos o a lo sumo algún cuchillo, liquidarlos en un abrir y cerrar de ojos y no tener ninguna consecuencia.

Ahora vemos un nuevo capítulo de esta moda internacional. La policía de Marruecos entra por la fuerza en un campamento de protesta pacífica del pueblo Saharaui y ante la cara de nada de la comunidad internacional, se carga el campamento dejando atrás muertes, desapariciones y torturas. Y no pasa absolutamente nada.

Sin embargo, podríamos caer en un error y sacar conclusiones fatídicas para cualquier mortal, normal y corriente que un día le entren ganitas de matar tranquilamente a su vecino, a su profesor de filosofía o al amante de su novia. Aunque pudiera parecer lo contrario, el chollo de matar no está al alcance de todos.

Es por eso que el Mosquito, en su afán de educar a la juventud, acerca a su público este primer manual sobre “Cómo matar tranquilos y no comerse veinte años en el trullo”.

Extracto del capítulo IV “Instrucciones técnicas para ejecuciones extra-judiciales gratuitas”

  1. Construye un país
  2. Hazlo miembro de la ONU
  3. Apúntate a todos los organismos de derechos humanos que encuentres. No importa si los conoces o no, sino que aparezcas en todos, aunque sean los del barrio.
  4. Hazte amigo comercial de tus compis de la ONU. Algún gasoducto que tengas a mano, petróleo, armas, o algo que puedas intercambiarle a tus nuevos amigos. Candidatos especialmente fáciles son España, Francia o Estados Unidos.
  5. Procura que en tu país haya algún grupito de radicales peligrosos que puedas controlar pero que a su vez te sirvan como amenaza en momentos de negociación. Del estilo de “Si no me dejan ametrallar tranquilo, tal vez no pueda controlar al perro rabioso que tengo en casa”
  6. Señala un enemigo malísimo, terrible, poderosísimo. En general suele bastar con decir que tus vecinos son “terroristas”. Un ejemplo puede ser “En el bar de la esquina están tomando vino fino unos terroristas” y ya puedes disparar el misil aire-tierra contra el bar Manolo’s.
  7. Una vez en faena, puedes gasear, arrasar, acribillar, secuestrar, violar, golpear o torturar pero siempre en “defensa propia”, o por lo menos eso es lo que debes decir cuando vayas, días después, a hablar en la ONU. Ellos te comprenderán.

Finalmente es importante resaltar que si no cumples estas normas ni se te ocurra matar, ni insultar, ni pasarte en el límite de velocidad, ni copiarte en un examen, porque vas de culo. Todas las cosas que te han dicho en casa, en el cole, en la iglesia, todas esas normas, que no se puede esto, que no digas lo otro, que el respeto, que la educación, que los mandamientos, todo eso, que por supuesto prohíben matar, son de obligado cumplimiento para todos los que no acrediten estos requisitos anteriormente citados.

Así que si eres un pringado estudiante/a, parado/a, mileurista, panoli o jubilado/a, lo sentimos, esta oferta no es para tí.

Cuál es tu problema?

noviembre 17, 2010

Eso. Cuál es tu problema? No estaba. Me tuve que ir. Tuve que dejar de escribir. El Mosquito dejó de batir sus alas. Y qué?

Nunca te pasó? Nunca te aplastaron contra una pared? Nunca te arrancaron las patas entre carcajadas e insultos? Nunca te ahogaron en una tasa de té caliente? Nunca te encerraron en un puño hasta dejarte sin aire, ahogándote con tu propia lengua? Nunca recibiste, en la indefensión absoluta, un certero golpe de periódico que deja todo cancelado, suspendido para dentro de mil vidas? Al Mosquito le pasó.

Desde ese lugar donde me quedé, casi como quien está mirando un vídeo, pude ver todo lo que pasó en estos meses. Sin atinar a moverme, vi juventudes en pie de guerra, políticos en campaña electoral, sindicatos en decadencia, economías respirando de mentira y familias sucumbiendo de verdad. Lo ví con los ojos vidriosos de un Mosquito mudo, disecado.

Sin embargo, una vez más, unos imberbes vinieron a fastidiarlo todo. Nada es más tranquilizador que un certificado de defunción. Y ahí tuvieron que venir, niñatos buenos para nada, a decir que no, que nada de finales. Que al contrario, que ahora viene lo bueno. Que es el tiempo de decir lo que otros no dicen. Que es momento de pensar, de hablar, atropellar, enloquecer,  arrollar, amedrentar y revolver a estos que permanentemente “dicen poco, porque saben poco!”. Tiempo de sacudir a los que, como el Mosquito, veían con ojos de lata como la mugre lo cubre todo.

Sabido es que a este alado, dar guerra le gusta más que a un político una cámara. Así que aquí estamos, gracias a Calle 13, al Residente, al Visitante, de nuevo listos para el vuelo.

Calle 13, estos tremendos puertorriqueños (ya hablaremos de ellos y su música), sacan disco nuevo, “Entren los que quieran”. Este primer corte de su disco, “Calma Pueblo” fue censurado en muchos países latinoamericanos. Así que ahí lo tienen. Querías sopa? Pues toma dos tazas.

De mayor voy a ser águila

junio 27, 2010

Él no suele hablar por hablar. Durante sus primeros años no se prodigaba en palabras. Con gestos aprendió a dar a conocer sus necesidades y deseos. Muchas veces los gestos eran acompañados por diferentes tipos de sonidos, casi gruñidos, que los demás tuvieron que aprender a interpretar para poder calmar la angustia de un pequeño que no sabía aún expresarse a través de las palabras. Con el paso de algunos años, poco a poco se animó a decir lo que quería, lo que veía, lo que pensaba. Uno de esos días, sentado en su sillita trasera del coche, dijo con la serenidad de quien tiene certeza del futuro: “De mayor voy a ser águila”. El conductor, que había escuchado claramente la sentencia, apagó la radio que transmitía las noticias de la tarde y el silencio acompañó el resto del viaje hacia la clase de natación. Aquel silencio permitió a ambos deslizarse serenamente hacia la profundidad de sus pensamientos. El pequeño continuó viendo, que no imaginando, sus alas desplegadas, planeando de manera circular en lo alto de las montañas nevadas, las más altas, las más imponentes. El conductor, comenzó un ruidoso proceso interno de preguntas sin respuesta.

La más dura: Si un niño, antes de sumergirse en el periodo de escolarización, de mayor va a ser águila, y doce o catorce años después, luego de gozar de todos los recursos educativos, profesores dedicados a su educación, orientadores, estrategias pedagógicas, metodologías, herramientas didácticas, etc, ya no quiere ser nada, no estaremos haciendo algo mal?

Hiyab. El debate enmascarado. Por Leila Ajoud Zaanani

mayo 24, 2010

Estimados lectores del Mosquito, quien hoy escribe no es uno de los habituales alados a los que ya estáis acostumbrados. El artículo que publicamos a continuación nos lo acercó una querida amiga, Leila, alumna de bachillerato de un instituto vallecano. El tema de la prohibición del Hiyab (o Hijab) en un centro educativo madrileño y todo el revuelo que se armó alrededor ha hecho que se escriban numerosos artículos al respecto y que días más tarde, ya no se hable del tema y no se haya entrado al fondo del asunto. Desde el Mosquito, no quisimos alimentar más esa nube de debates enmascarados (argumentan sobre algo, aunque en realidad están hablando de otras cosas) y preferimos que sea una joven la que nos diera su opinión al respecto. Aquí la tienen, y esperamos que sirva como ejemplo, sinvergüenzas, para que os animéis a escribir y a dejar opiniones, si es que las tenéis, je (otra vez salió la maldad mosquitil,  mosquis!)

EL HIYAB ES “PELIGROSO” PUBLICAMENTE, por Leila Ajoud Zaanani

La polémica de Najwa Malha ha dado mucho que hablar en todos los institutos públicos  de Madrid. No solo porque están renovando las leyes internas de cada instituto sino por los comentarios (algunas veces a favor y otras en contra) de los distintos alumnos:

“Si yo en clase no puedo entrar con gorra ¿Por qué una chica que encima viene de otro país si puede entrar con la cabeza tapada?” “Además los que se quejaron tanto por la cruz como por la enseñanza de religión en los colegios y/o institutos públicos fueron los musulmanes….” “Qué vergüenza, en sus países nos obligan a taparnos y en el nuestro imponen sus leyes ¡qué vergüenza! si lo dice hasta el refrán :donde fueres haz lo que vieres…”

Y así miles y miles de opiniones parecidas …ese día en el instituto parecía que todo el mundo era especialista en el islam. Después de escuchar tanta sandez, una chica que llevaba el pañuelo para ir al instituto, decidió poner en juego su opinión personal: “¿No somos tan modernos que no cabemos en nosotros mismos? Es decir, si vemos a una chica que está absolutamente en su derecho de vestirse con aros , piercings , de negro, con los ojos marcados ….decimos ¡viva la libertad de expresión!…pero que una chica musulmana lleve el pañuelo por voluntad propia ¿no? No pensáis que estáis actuando como gente falsa y prejuiciosa y que, teniendo en cuenta que estamos en pleno s. XXI, eso es muy raro? Sobre todo en jóvenes. Yo, para respetar las demás religiones y aceptar la mía propia, tuve que leerme  bien de seguido el antiguo pentateuco y acabar con el nuevo testamento… así me hice musulmana  y estoy orgullosa de serlo si dios quiere, y no me tengo por qué avergonzar de ello ahora. Muy bien, si por algún motivo tuviera que entrar en una sinagoga, soy la primera musulmana que por respeto me quitaba el hijab y me ponía una quipa.
Esa chica (al igual que yo) tiene una vida absolutamente normal. Supongo yo que no tendrá sangre verde, ni los musulmanes hemos venido de alfcentauro. Ella eligió el hijab. Bien, razón tenéis cuando decís que no todas son privilegiadas como nosotras que no lo eligieron sino que las obligaron, pero ¿qué es mejor: que vayan al instituto con pañuelo o que se queden en casa preparando cuscús y depender de un hombre para que la de de comer el resto de su vida? ¿Sabéis lo fácil que es para un marroquí decir a su hija que no va al instituto de “los españoles” porque no le dejan usar el pañuelo? Con ello no lo estoy justificando, simplemente ha venido de otra cultura muy diferente a la oriental… Sin embargo, si esa chica se forma, estudia y acaba obteniendo un puesto de trabajo podrá explicar a su padre el porqué está mal obligarle a una persona a que actué como tú quieres que actué.
Además , ¿qué pasa, que yo soy menos feminista que vosotras? Ni hablar. Con 19 años que tengo, tanto yo como muchas chicas hemos sido las primeras en acabar el bachillerato, en trabajar cosas que aquí son muy comunes pero allí es como el boom de las europeas…
Pienso que si prohíben el hijab muy en el fondo estaríais actuando como los marroquís que lo obligan. En eso tiene que elegir la misma chica si lo acepta o no, y que conste que no se es mas musulmana por llevar pañuelo que por no llevarlo”

Dos opiniones muy opuestas que hicieron que toda una clase de bachillerato acabase en gritos, llantos, insultos y malas miradas. ¿Es posible que, con toda la mezcla que se ve en Madrid de inmigrantes de todo tipo ya sean peruanos , ecuatorianos, marroquíes, rumanos, polacos, chinos … ect. siga habiendo estos recelos a lo nuevo?
Una clase normal de colegio público abarca toda una gama de tonalidades de piel , de colores de ojos y de sonrisas diferentes dependiendo del lugar de procedencia de cada alumno :una chica ecuatoriana está en su derecho de llevar su chapela para mantener el vivo recuerdo de su país natal ;una marroquí lleva su hiyab islámico por motivos religiosos; una chica gitana en luto va vestida de negro en manifestación de su dolor; una cristiana guineana lleva su pañuelo negro encima de su pelo……y así hasta mas tonalidades y mezclas fantásticas que, en vez de demostrar nuestra ignorancia, demuestra nuestro conocimiento de las demás culturas.

Para terminar, desde el Mosquito les dejamos un corto muy interesante sobre el tema, “Hiyab”, de Xavi Sala y varios artículos que nutrieron el debate en estos días.

Artículos:

Blog de Turquía

Opiniones de personalidades políticas: El País

Cabellos velados, miradas veladas.

Por qué no, un poco de Savater?

Los niños del cable

abril 16, 2010

Prácticamente sobran las palabras. Sin embargo es imposible dejar de mirar aquí cerca, Madrid, España, Europa. Pensar en los mil y un debates educativos, estériles, muertos, inofensivos. Cuando la educación es una obligación más que un derecho al que se aspira y se defiende, es probable que estemos hablando de sociedades muertas. Muertas de vejez, de polvo, de aburrimiento, de saciedad. Del otro lado, si la educación es un lujo al alcance de unos pocos, tal vez se trate de sociedades heridas de muerte. Jóvenes, vivas, desequilibradas, y con heridas mortales.

Recurrir al vídeo de los niños del cable, recogido en You tube,  es probablemente criticable. Y establecer comparaciones entre sociedades tan diversas, dirían los expertos y políticos, es hacer demagogia. Seguramente tienen razón. Pero de todas maneras, el caso es que al Mosquito las razones le entran y le salen por un único y misterioso sitio mosquitil. Y este Mosquito, con vídeo o sin vídeo está dispuesto a envenenar su aguijón para enfermar a quienes han hecho del debate educativo esta mierda vacía de significados, de importancia, de vida. Que la autoridad del profesor, que la motivación de los alumnos, que la introducción de las nuevas tecnologías, que la inmigración…Vergüenza debería dar hablar de estas estupideces. No es este el problema, amigos. El problema es que esta sociedad murió hace algún tiempo ya. Y hay quienes insisten en alargar su velorio.

De todas maneras, piensen que esto lo dice un Mosquito, por lo tanto ni es verdad, ni caso hay que hacerle. Pero si alguien le preguntara su opinión, es probable que dijera que lo mejor es velar al muerto toda una noche, llorarlo si es el caso, al día siguiente enterrarlo y luego a atender a los que vienen detrás, como estos, los del cable.

FUENTE: You Tube, Alsinopp,

El documental es de Pirry un periodista colombiano

No despierten al abuelo

marzo 22, 2010

No despierten al abuelo. Déjenlo que siga descansando, deslizándose por su sueño eterno. Que no vea lo que ha quedado de todo aquello.

Días atrás, en Madrid, en el marco de la mesa de Diálogo Social que reúne a la patronal (CEOE), sindicatos (CC.OO y UGT) y Ministerio de Trabajo, irrumpió una nueva idea que, según sus impulsores era la que traería la solución a los graves problemas de empleo que atraviesa el país. La propuesta fue de esas que erizan la piel y de las que si hubiera en frente una sociedad normal, la habría llenado de indignación y la encontraría resistiendo en la calle. Nuevos contratos para jóvenes, de eso se trataba. En condiciones muy favorables: para jóvenes menores de 30 años, con una duración de 6 meses prorrogables a un año, sin cotización a la seguridad social, sin indemnización por despido y por el salario mínimo interprofesional. Si no fuera porque un mosquito nunca acierta, me arriesgaría a afirmar que era un contrato basura. Tenía toda la pinta. Cuestión que al día siguiente lo desmintieron. Nunca, pero nunca de los nunca jamases ellos sugierieron nada parecido. Por sus cabezas nunca pasó semejante idea. Igual, dijeron, habría que dabatir alternativas en esa dirección (eso quiere decir que pronto será una realidad).

Si el abuelo despertara y viera las condiciones en las que trabajan los jóvenes (si es que tienen empleo), probablemente desearía volver al cajón. Si viera el descaro y la impunidad con la que hoy día, aquellas personas contra las que se enfrentó en su juventud, sueltan propuestas escandalosas, practicamente esclavizantes, que borran de un plumazo todos los derechos por los que generaciones enteras dejaron la vida, es probable que deseara que lo dejen tranquilo bajo tierra. Pero si además de esto viera la apatía y la resignación de tantos trabajadores, jóvenes en el paro, adultos con toda una vida de trabajo en condiciones cada vez más precarias, tal vez se avergonzaría.

Durante el siglo pasado, en el seno de la sociedad se vivía una continua lucha entre fuerzas o clases. Esta dinámica social quedaba manifiesta en sucesos significativos, movimientos, revoluciones, represiones, protestas, organizaciones, nuevas represiones, etc. De esta manera se construyeron los derechos civiles en el siglo XX, a base de lucha y de sangre. Nunca imaginaron aquellos poderosos que vieron recortados sus beneficios a fuerza de conflictos, que un siglo más tarde, recuperarían el terreno y ganarían aún más, sin derramar una gota de sudor, ni pegar un tiro. Algunos creen que gracias a la TV. Otros que a base de deseducar a la sociedad. La cuestión es que la batalla por los derechos sociales y laborales la han ganado de manera indiscutible. Y el abuelo, aunque no lo sepa, la ha perdido.

Si hoy día, Díaz Ferrán y sus secuaces son capaces de jugar con la opinión pública de manera tal que más tarde o más temprano puedan imponer su “solución”, es porque la salud de esta sociedad está en las últimas. El tiempo que le queda es el que tarde en ir a reunirse con el abuelo.

Imagen: cortesía de Morgue File

Alumnos inmigrantes. La profecía autocumplida

febrero 16, 2010

“Rafael es un chico de 16 años de origen dominicano que vino a vivir a Madrid por reagrupación familiar desde hace dos años. En la actualidad se encuentra escolarizado en un instituto de su distrito de Aluche, pero no se siente a gusto por muchos factores. Su acogida e integración en el ámbito familiar, en el centro educativo y en el barrio está siendo muy difícil por una serie de incomprensiones y malentendidos que se van sumando a su vida cada día.

De una parte sus profesores piensan que Rafael era una buena persona cuando ingresó en el Instituto, pues valoraban en él su ingenuidad y su silencio. Pero su opinión respecto al chico ha ido cambiando pues ven con desconfianza y a través de múltiples prejuicios las nuevas relaciones de amistad que el chico va estableciendo en este nuevo entorno. No entienden como Rafael desaprovecha la oportunidad de vivir en un ambiente -más desarrollado económicamente- para hacerse amigos y amigas de verdadero provecho para su desarrollo. Los profesores, en su mayoría, piensan que se desperdicia, e incluso pierde el tiempo y la posibilidad de labrarse un buen futuro, juntándose con chavales que se socializan por costumbre en la calle y se identifican con el movimiento sociocultural del hip-hop. Se escandalizan porque cambió su indumentaria por ropa de mayor tamaño. No saben que ese hecho es en si mismo la prueba de que su relación de amistad está basada en la solidaridad, pues entre los miembros de su panda se intercambian o dejan la ropa como lo hacen los hermanos mayores a los menores. Su grupo, aunque fuera pacifista y deportista, es para la sociedad una “banda latina”, y por ende, se los relaciona con actos inmorales y hasta si se tercia delictivos. Para muchos profesores, los jóvenes hijos de inmigrantes, nacidos o no en el país, sólo tienen futuro académico si se relacionan con autóctonos, como si no existiera también en dicha población los fenómenos de deserción y absentismo escolar.

Su madre, por su parte, desconoce la personalidad, gustos e intereses de su hijo. Lo adora, pero no sabe quién es su hijo en realidad. Ambos tienen poco tiempo de convivencia juntos. Se puede decir que son extraños porque durante más de 10 años han vivido separados, pues ella para buscar un futuro mejor a su familia viajó hace más de 10 años a España, dejando a sus padres al cuidado de Rafael. Durante esta última década no ha parado de trabajar para conseguir el dinero suficiente para cumplir a cabalidad los requisitos que exige el trámite de reagrupación. Además, ella ahora tiene una nueva pareja y un hijo de su última relación, y no le queda tiempo para ahondar en sus relaciones familiares, y mucho menos para tejer redes sociales. Lo poco que conoce de su hijo son las quejas que mes a mes recibe de los profesores. Ella no sabe cómo ayudarle en su integración, desconoce los motivos de su desarraigo y las etapas de este proceso. Además no sabe quién o quiénes pueden ayudarle a su hijo, y a ella misma, en este sentido. Al parecer no existen agentes sociales capacitados para ello. Por tanto, su madre se debate entre el sentimiento de culpabilidad por el abandono forzado al que sometió a su hijo, y por otra parte, se siente superada por lo que escucha de los demás acerca de él. Muchas veces termina dándole la razón a los profesores acerca de las pocas posibilidades que tiene su hijo para labrarse un futuro próspero tanto en España como en República Dominicana pues se termina creyendo lo que dicen los medios y la sociedad acerca de éstos jóvenes. Leer el resto de esta entrada »

Hallazgo científico: encuentran un Profesor Motivado

enero 21, 2010

Fuentes periodísticas han acercado a la redacción del Mosquito un descubrimiento científico de primer orden que causará seguramente estupor y sorpresa en los ámbitos nacionales e internacionales. Según cuentan los informantes, un grupo de investigadores de la Universidad Leticia II de Kalijipundristán, han encontrado un testimonio de la existencia de una especie que se creía desaparecida. Desde hace años se viene dando por hecho que esta especie había sucumbido a los avatares y conflictos de la vida moderna y que en el proceso de evolución de las especies le había tocado palmarla.

Los aventureros investigadores han encontrado a este espécimen escondido en un aula de los Estados Unidos e inmediatamente lo han cogido, llevado al laboratorio, tomado medidas, catalogado, fotografiado y han llegado a la siguiente conclusión: se trata sin lugar a dudas de un Profesor Motivado.

Han realizado las contrapruebas propias del método científico con el fin de establecer que no se trata de un robot, un efecto óptico, un holograma o un hippie. Y la respuesta es concluyente: es un ser de la raza humana, profesor de música, trabaja en un colegio público, tiene muchos alumnos, estos son de diferentes razas, colores, estaturas, origen, culturas, tamaño de pie, y al parecer el muchacho estaría bajo los efectos de algo llamado motivación, que transmite de manera descontrolada a sus alumnos. Cautivos de este estado de alteración del comportamiento, tanto al profesor como a sus alumnos se los vió realizando incomprensibles sesiones de canto, baile y demás expresiones que se creían desaparecidas de los centros de estudios. Un análisis más exhaustivo de su composición orgánica ha dado como resultado la siguente tabla:

  • Pisamilina (Niveles de lectura del Informe PISA): 0. 4%
  • Creatividol (creatividad):94,4%
  • Hidratos de amor por su profesión: 97. 2%
  • Proteínas de confianza en sus alumnos: 98,9%
  • Cagatodil (miedo a los diferentes): 1,8%
  • Encimas de fermentación (encimas que envejecen y sirven para no tener ni puta idea de la realidad de tus estudiantes): 0,62%
  • Pormisantisimidas (un alto nivel de esta sustancia permite a un profe enseñar por el método “Por mis santísimos cojones”): 3, 8%
  • Desalentol compuesto (Compuesto formado por la tendencia natural al desaliento y el nivel de charlas de pasillo que se tienen con otros profesores desalentados): 2,1%

Las autoridades federales han alertado a los gobiernos y estos se han puesto en contacto de inmediato con Ricardo Moreno Castillo, autor del Panfleto Antipedagógico, para estudiar la manera de abordar este posible factor desestabilizador del orden pedagógico desalentador imperante. Según parece, al incauto Profesor Motivado, lo han trasladado a un Instituto de Enseñanza Secundaria de Madrid, donde lo someten a un tratamiento intensivo de desmotivación para ver si se vuelve normal.

Seguiremos informando…

Fuente:You Tube

La traducción de la canción Viva la Vida de Coldplay, aquí.

PS22 es el coro. Y aquí un comentario sobre Gregg Breinberg, su profesor en la Public School 22, Graniteville (Staten Island), en Nueva York.

El fontanero frente a la orquesta. Se viene el nuevo pacto educativo.

enero 5, 2010

Según informaciones que nos acercan nuestros alados agentes, algo se está moviendo en el ámbito educativo: “El Gobierno y la oposición ven viable un pacto por la educación”

Y los mosquitos temblamos. Temblamos de solo pensar que asistiremos a un nuevo pacto educativo acordado por políticos y a lo sumo, por los sindicatos mayoritarios. Un fenómeno de la naturaleza que por común, no deja de sorprender. El fenómeno de legislar, organizar e intervenir en asuntos de los que no se tiene el conocimiento necesario, por no decir ni puñetera idea. Una tragedia similar al caso del informático preparado en el quirófano para realizar una operación a corazón abierto. El fontanero frente a la orquesta. El vendedor de seguros, con sus mallas y su tutú a punto de salir a escena. Y el cartel dice: El Cascanueces.

Podemos admitir que nuestros representantes no tienen que saberlo todo sobre todo. Pero sí legislan y deciden sobre todo y para todos.  Suponemos entonces que cuentan con asesores capacitados y que escuchan el consejo y las propuestas de todos los actores implicados en el ámbito educativo. Y que este consenso, fruto de la reflexión y el más amplio debate entre todos los protagonistas es luego incorporado al debate legislativo. Pero ahí es donde suele fallar la fórmula. La clase política, la que conocemos, la de carne y hueso que vemos todos los días, se aboca a un pacto por la educación. Ellos lo preparan, lo amasan, lo cocinan y nosotros lo comemos. Esa clase política, y no otra, va a realizar una operación a corazón abierto. La misma que vive cautiva de sus obediencias partidistas, de sus intereses electorales, de su componendas regionales, de sus negocios sucios, de sus odios y rivalidades internas, de su civismo de pacotilla, de su hipocresía, cinismo, y doble moralidad permanente, de sus privilegios; esa, va a rescatarnos del profundo desconcierto educativo reinante. Un pacto político por la educación es una mala noticia, porque deberíamos estar hablando de un pacto social.

Cuando la realidad pone sobre la mesa problemas o noticias que afectan a un sector específico (taxis, agricultores, pescadores, etc) uno pude sentir mayor o menor solidaridad, pero es lógico pensar que la solución la deben encontrar entre los grupos o sectores implicados. Sin embargo cuando el tema es la educación, la responsabilidad es de todos. La influencia que una determinada política educativa tiene sobre el desarrollo social, económico, tecnológico o cultural de un país es primordial. Por otro lado, si enumeramos a los actores principales en el ámbito educativo y los factores fundamentales que lo influyen, prácticamente nadie queda fuera: niños/as, jóvenes, profesores/as, directivos/as, familias, AMPAS, profesionales, catedráticos/as, religiosos/as, jueces, servicios sociales, investigadores/as, científicos, empresarios/as, sindicatos, políticos, legisladores/as y la lista sigue. Siendo tantos y tan variados los protagonistas, por qué la decisión de pactar y los puntos sobre los cuales pactar, será diseñada y aprobada por unos pocos?

Entonces surge una pregunta: serán capaces los políticos de abrir espacios y foros de debate y reflexión con todas las partes implicadas en la educación?

Cuando nos referimos a abrir espacios, no pensamos en un grupo de ocho expertos, representantes de distintas logias educativas que se reúnen tres veces y acuerdan un documento para presentarle a la comisión de turno (eso es exactamente lo que sucede y va a suceder). Abrir espacios de participación ciudadana es poner patas arriba la ciudad, tomarse el tiempo necesario; abrir grupos de reflexión barrial, en cada distrito, luego en provincias, comunidades autónomas y en todo el territorio; analizar de manera autocrítica las fortalezas y debilidades de cada uno de los actores, trabajar con teóricos y especialistas para que realicen diagnósticos profundos y acerquen estrategias; dedicar jornadas enteras en los centros educativos para que debatan directivos, profesores, alumnos y familias; preparar herramientas a través de la web que propongan guías de debate a los diferentes grupos y los conecte entre ellos; generar encuentros entre los legisladores y los protagonistas; obligar a los políticos a recorrer los centros educativos de todos los niveles; debatir en televisión, en radio, en prensa, en internet; acercar experiencias educativas de otros países más avanzados a los colegios, a las universidades, a los barrios; facilitar el debate; promover y educar la participación directa y el protagonismo social, dar ejemplo en el parlamento de educación, respeto, exigencia, altura, apertura. En esto sí que vale la pena gastarse el presupuesto (les suena Madrid 2016?).

Un pacto social por la educación antes que un pacto político. Esa es la jugada. Hacen falta jugadores.


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